
Salvar Psiquiatría Pública
Campaña de Suscripciones
En 1987 nació Psiquiatría Pública con la vocación de ser un instrumento para la reflexión y el debate de los profesionales que trabajamos en el sector público de la atención a la salud mental.
Para serlo, Psiquiatría Pública necesitaba ser independiente. Debía serlo respecto a la administración y las organizaciones políticas implicadas en intereses particulares en la lucha por situarse en lugares estratégicos en la misma. Debía serlo también de las entidades que representan intereses económicos particulares en el desarrollo del sector público, muy especialmente la industria farmacéutica.
Este segundo objetivo no nos pareció incompatible con una publicación financiada con publicidad. Psiquiatría Pública es un medio que se dirige a prescriptores y es, por tanto un vehículo útil para quien quiera hacer llegar a éstos información. Independientemente de su contenido científico o teórico. De hecho, durante estos trece años de existencia, Psiquiatría Pública se ha mantenido por este procedimiento y, hasta muy recientemente, no ha sido objeto de ninguna presión que pretendiera alterar su contenido. Durante estos trece años se han producido cambios importantes en el equilibrio entre los agentes sociales, políticos y económicos implicados en la atención pública a la salud mental. A tenor de los mismos Psiquiatría Pública se ha convertido en una plataforma potencialmente molesta para algunos de éstos. Hace dos años se produjo una retirada masiva (con contadísimas excepciones) de la publicidad que, ha amenazado seriamente la continuidad de la revista. Desde entonces hemos cambiado dos veces de casas editorial.
Ocasionalmente alguna casa comercial ha justificado la retirada de su publicidad en su desacuerdo con la línea de la revista o por sentirse molesta por alguna de las reflexiones que han aparecido en nuestras páginas. La mayor parte ha aducido razones generales sobre cambios en su estrategia de marketing. Basta con comparar los anunciantes de cualquiera de los últimos números de la revista Psiquiatría Pública con las de los otros bimensuales que se sostienen por el mismo procedimiento para comprobar hasta que punto esto no es al menos, toda la verdad y estas casas han actuado de un modo selectivo, que tiene que ver con la línea editorial. El próximo número de Psiquiatría Pública aparecerá con un nuevo editor. En el futuro pretendemos seguir manteniendo la financiación por el procedimiento utilizado hasta ahora. Pero la posibilidad de sobrevivir a situaciones como la que hemos descrito, y por tanto, la garantía de nuestra independencia, depende de que, al menos parte de la financiación, no proceda de nuestros anunciantes.
Por ello lanzamos la presente campaña a través de la cuál pretendemos que, quienes consideren importante el mantenimiento de la revista y su independencia tomen conciencia de la necesidad de disponer un número suficiente de suscriptores. A quienes estáis en esta situación os pedimos que nos apoyéis con vuestra suscripción y solicitando que se suscriban las instituciones en las que trabajáis.
Un saludo
EL COMITÉ DE REDACCIÓN